¿Quién se casó con Setibhor?
Djedkare Isesi se casó con Setibhor .
Setibhor
Setibhor was an ancient Egyptian queen consort from the end of the 5th Dynasty. She was most likely the wife of king Djedkare Isesi. She had several titles including Friend of Horus The one who sees Horus and Seth, the great one of the hetes sceptre, the great of praise and king’s wife, his beloved.
Her pyramid was known for a long time, lying next to that of the king at Saqqara and is known for its unusually large size, the largest built for a Queen in the Old Kingdom. Her name and titles were found on a column in 2019. The pyramid incorporates elements that were previously only used in the complexes of the king.
Egyptian archeologist Ahmed Fakhry (1905–1973) excavated her mortuary temple in the 1950s, but the report was never published. American Egyptologist Klaus Baer (1930–1987), who assisted Fakhry on the excavation, noted that scenes had been "secondarily altered" with texts above the Queen's head erased and replaced by "vultures and other royal insignia". He also noted that the temple was "badly destroyed". Contemporary American Egyptologist Ann Macy Roth suggested that the royal insignia and the violence used on her monument indicate that she may have ruled as a female king, similar to how Hatshepsut's monuments were defaced after her death. More recent research after fuller excavation of the monument is more cautious, but still point to the high status of this woman. The decoration of her pyramid temple shows many features only attested for sure for later queens.
Leer más...
Djedkare Isesi
Dyedkara Isesi (conocido en griego como Tanqueres) fue un faraón de la Quinta Dinastía de Egipto —octavo y penúltimo soberano—, quien gobernó desde finales del siglo XXV hasta mediados del siglo XXIV a. C. durante el Imperio Antiguo. Sucedió a Menkauhor Kaiu y fue a su vez sucedido por Unis, aunque su parentesco con ambos permanece incierto. No obstante, se conjetura con frecuencia que Unis pudo ser hijo de Dyedkara, dada la transición pacífica entre ambos mandatos.
Es probable que reinara más de cuarenta años, un periodo que inauguró una nueva etapa en la historia del Imperio Antiguo. Rompiendo con la tradición mantenida por sus predecesores desde Userkaf, optó por no construir un templo al dios solar Ra —hecho que posiblemente refleje el ascenso de Osiris en el panteón egipcio—. Más significativamente, implementó reformas integrales en la administración del Estado, las primeras desde la creación del sistema de títulos jerárquicos, y reorganizó los cultos funerarios de sus antecesores en la necrópolis de Abusir, con lo que reformó además el sacerdocio asociado.
Dyedkara envió expediciones al Sinaí para obtener cobre y turquesa, a Nubia por su oro y diorita, y a la legendaria Tierra de Punt por su incienso. Una de estas campañas registra el primer caso documentado de adivinación oracular para asegurar su éxito. Bajo su gobierno aparece atestiguada por primera vez la palabra «Nub» (oro) para designar a Nubia, y Egipto mantuvo relaciones comerciales con la costa del Levante mediterráneo, realizando además incursiones punitivas en Canaán. En particular, la tumba de uno de sus funcionarios conserva una de las representaciones más antiguas de una escena de asedio militar.
Fue sepultado en una pirámide de Saqqara llamada Nefer Dyedkara («Dyedkara es perfecto»), hoy en ruinas debido al saqueo de su revestimiento pétreo en la antigüedad. Durante las excavaciones de los años 1940, la cámara funeraria reveló restos óseos momificados que se atribuyen al faraón. Los análisis de la momia indican que el individuo falleció alrededor de los cincuenta años. Una pista sobre su identidad surgió al comparar los restos con los de dos mujeres —presuntas hijas de Dyedkara— enterradas en la necrópolis sur de Abusir. La datación por radiocarbono de sus ajuares arrojó un rango de 2886–2507 a. C., entre 160 y 390 años anterior a la cronología convencional de la Quinta Dinastía. Estudios recientes con nueve muestras (calibradas con INTCAL20) sitúan los restos entre 2503 y 2449 a. C. (95.4%), fecha ligeramente más temprana que el consenso actual sobre su reinado ubicado entre los siglos XXV y XXIV a. C.
Tras su muerte, recibió un culto funerario que perduró al menos hasta el final del Imperio Antiguo. Gozó de especial estima durante la Sexta Dinastía, cuyos faraones dedicaron abundantes ofrendas a su memoria. Evidencias arqueológicas sugieren la continuidad de este culto incluso en el Imperio Nuevo (c. 1550–1077 a. C. ). La tradición egipcia también lo recordó como el faraón del visir Ptahhotep, atribuido autor de Las Máximas de Ptahhotep, una de las primeras obras de literatura sapiencial.
Sus reformas suelen valorarse negativamente en la egiptología moderna, ya que su política descentralizadora generó un cuasifeudalismo que transfirió gran poder a las administraciones provinciales. Para especialistas como Naguib Kanawati, esto habría contribuido al colapso estatal del Primer Periodo Intermedio, unos 200 años después. Nigel Strudwick, en cambio, rechaza esta interpretación y sostiene que los funcionarios nunca acumularon suficiente poder para rivalizar con el del rey.
Leer más...